Saludos

Invitación oficial: Mayte Sancho, directora general del Imserso

Invitación oficial: Thiago Herick de Sa, coordinador del GNAFCC de la OMS

Invitación oficial: Anne Berit Rafoss, presidenta del Congreso

Invitación oficial: Nerea Melgosa, consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco

Invitación oficial: Eider Mendoza, diputada general de Gipuzkoa

Invitación oficial: Jon Insausti, alcalde de Donostia/San Sebastián

3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables

Tema: «¡Transformemos juntos! Un mundo conectado, equitativo y sostenible, adaptado a todas las generaciones»

Donostia / San Sebastián, España, 16-18 de junio de 2026


 

El Movimiento Amigo de las Personas Mayores

El envejecimiento de la población es una de las tendencias demográficas más transformadoras del siglo XXI, con profundas implicaciones para la salud, el bienestar y los sistemas sociales. En respuesta a ello, ha surgido el movimiento «amigable con la edad», una poderosa iniciativa mundial destinada a garantizar que las ciudades y las comunidades estén mejor preparadas para apoyar a las personas a medida que envejecen.

Creada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2010, la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigas de las Personas Mayores ha crecido rápidamente y ahora cuenta con más de 1700 miembros en más de 60 países, lo que supone más de 370 millones de personas. La Red trabaja para transformar los entornos —en ocho ámbitos interconectados, desde la vivienda y el transporte hasta la inclusión social y el apoyo comunitario— para que sean más inclusivos, equitativos y receptivos a las necesidades y los derechos de las personas mayores, tanto ahora como en el futuro.

La Red apoya la transformación de los entornos físicos, sociales y de servicios a través de ocho ámbitos interrelacionados, que incluyen, entre otros, la vivienda, el transporte, la inclusión social y el apoyo comunitario. 

La creación de entornos adaptados a las personas mayores es una de las cuatro áreas de acción prioritarias del Decenio de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable (2021-2030). También son esenciales para hacer realidad las ambiciones más amplias del Decenio: un mundo en el que todas las personas puedan vivir más tiempo y con mejor salud. Además, contribuyen al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ayudando a construir sociedades justas, equitativas y sostenibles para las generaciones actuales y futuras, sin dejar a nadie atrás.

 

3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables

Los grandes eventos mundiales desempeñan un papel fundamental a la hora de evaluar los avances y configurar el futuro del movimiento en favor de las personas mayores. Estas reuniones constituyen plataformas esenciales para hacer balance, intercambiar conocimientos y armonizar estrategias.

Los dos primeros congresos mundiales sobre ciudades y comunidades amigables, celebrados en Dublín, Irlanda (2011) y en la ciudad de Quebec, Canadá (2013), fueron fundamentales para impulsar el movimiento mundial a favor de las personas mayores. Reunieron a ciudades y comunidades para intercambiar conocimientos, alinearse en torno a prioridades comunes y comprometerse formalmente a actuar a través de iniciativas como la Declaración de Dublín. Estas primeras conferencias también permitieron a la OMS recabar opiniones de los primeros en adoptar el movimiento, perfeccionar su marco de ciudades y comunidades amigables con las personas mayores (AFCC) y ampliar la Red Global. Contribuyeron a establecer un tono de solidaridad, innovación y ambición colaborativa que sigue definiendo el movimiento.

El 3.er Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables se celebrará en un momento clave: la primera mitad del Decenio de las Naciones Unidas para el Envejecimiento Saludable. El Congreso ofrecerá una oportunidad para conocer los avances logrados, identificar brechas persistentes y definir prioridades estratégicas hasta el 2030.

 Su ubicación reforzará la importancia de la comunidad hispanohablante y su compromiso con la agenda de ciudades amigables con los mayores, ya que el español es uno de los idiomas más hablados en la Red Global.

Retos y prioridades emergentes

Al tiempo que celebramos el éxito de la red, también reconocemos la necesidad de acelerar los avances en los últimos cinco años del Decenio de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, garantizando que las iniciativas inclusivas y favorables a las personas mayores se incorporen en las políticas y prácticas a todos los niveles. Para seguir siendo eficaz y adaptarse al futuro, el movimiento en favor de las personas mayores debe evolucionar para hacer frente a los nuevos retos y aprovechar las nuevas oportunidades. Una orientación estratégica renovada y el fortalecimiento del marco de la OMS permitirán a las ciudades y comunidades estar mejor preparadas para aprovechar el potencial transformador del envejecimiento de la población.

Si bien el marco de referencia para las ciudades amigables con los mayores ha sido fundamental para catalizar la acción local desde 2007, es necesario abordar las prioridades emergentes y las deficiencias sistémicas para mantener su relevancia e impacto en el mundo actual, en rápida evolución.

  • Conectar generaciones, tecnología y cuidados: reduciendo las brechas entre generaciones, las divisiones digitales y los cuidados primarios y secundarios/formales e informales.

    Aunque la inclusión social es un ámbito fundamental del marco, se hace poco hincapié en la solidaridad intergeneracional y la conexión social como estrategia para un desarrollo favorable a las personas de edad. En muchos contextos, las divisiones generacionales se están ampliando debido a la fragmentación social, la segregación en materia de vivienda y la exclusión digital. Existe una necesidad apremiante de promover espacios, programas y políticas compartidos que reúnan intencionadamente a las generaciones y fortalezcan el tejido social, desafiando la discriminación por motivos de edad y fomentando la solidaridad, la empatía y el apoyo mutuo.

    Otra área que requiere una mayor integración es la relación entre los entornos adaptados a las personas mayores y la continuidad de la atención. El marco original aborda el apoyo comunitario y los servicios de salud, pero no refleja plenamente la necesidad de una atención sanitaria y social integrada ni el papel fundamental que desempeñan los cuidadores informales, las redes de atención comunitaria y los sistemas locales de solidaridad a la hora de permitir que las personas se cuiden unas a otras y, al hacerlo, envejezcan bien en un lugar adecuado para ellas.

  • Comunidades justas: garantizar que nadie se quede atrás.

    Las desigualdades acumuladas a lo largo de la vida determinan en gran medida la salud, la capacidad funcional y el bienestar en la vejez, como se destaca en el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud y el Informe mundial sobre el envejecimiento. Los determinantes sociales y estructurales —como los ingresos, el género, el origen étnico, la educación, el lugar de residencia y la discapacidad— configuran las oportunidades para un envejecimiento saludable. Por lo tanto, es esencial reforzar la dimensión de la equidad en las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores para garantizar que las medidas destinadas a ellas identifiquen y reduzcan explícitamente las barreras a las que se enfrentan los grupos más desfavorecidos, incluidos los que viven en la pobreza, en asentamientos informales, en zonas rurales o remotas y entre las poblaciones marginadas.

    Mediante la incorporación de indicadores sensibles a la equidad, enfoques participativos para la planificación, la ejecución y la evaluación de iniciativas, y un apoyo técnico específico, el movimiento en favor de las personas de edad puede orientar mejor a los Estados Miembros y las comunidades para que elaboren políticas inclusivas y basadas en datos empíricos que reduzcan las desigualdades y garanticen que los beneficios de los entornos favorables a las personas de edad lleguen a todos en todas partes.

 

  • Construyendo comunidades más sostenibles y adaptadas a las personas mayores

    El cambio climático y el aumento de los desastres plantean riesgos desproporcionados para el presente y el futuro de las ciudades y las comunidades, pero estos retos no se abordan adecuadamente en el marco actual de adaptación al envejecimiento. Además, nos enfrentamos a amenazas crecientes de conflictos y posibles nuevas pandemias. Las decisiones que se tomen hoy en materia de mitigación y adaptación al cambio climático determinarán en gran medida la capacidad de las generaciones actuales y futuras para disfrutar de entornos limpios, saludables y sostenibles.

    Garantizar que estas decisiones den lugar a comunidades adaptadas a las personas mayores y resistentes al clima es una responsabilidad compartida entre generaciones. Para ello, es necesario integrar la adaptación al clima, la preparación ante desastres y la sostenibilidad medioambiental en el diseño de los entornos construidos y sociales. Entre los ejemplos prácticos se incluyen planes de respuesta a emergencias basados en la comunidad que tienen en cuenta y anticipan las diversas necesidades, espacios públicos verdes y azules que ayudan a mitigar el calor urbano, y oportunidades para que las generaciones más jóvenes y mayores desempeñen un papel activo en la gestión medioambiental y la planificación de la resiliencia. Una infraestructura y unas redes sociales sólidas también permitirán la resiliencia a la hora de afrontar otros retos, como nuevas pandemias o posibles conflictos y disturbios sociales.

Afrontar los retos actuales, aprovechar las oportunidades futuras

El mundo está cambiando rápidamente, lo que exige un liderazgo aún más fuerte y nuevas soluciones. Al mismo tiempo, la comunidad mundial cuenta con 15 años de trabajo y experiencias continuas que pueden brindar oportunidades sin precedentes para mejorar las ciudades y comunidades amigables con las personas mayores. El reto que se nos plantea es garantizar que todas las políticas, programas, servicios e innovaciones relacionadas se basen en los éxitos y fracasos del pasado, de modo que podamos abordar los retos actuales y allanar el camino hacia un futuro mejor para un envejecimiento saludable. El III Congreso Mundial servirá tanto de celebración como de punto de inflexión, ya que reunirá a los recién llegados y a los pioneros del movimiento para intercambiar ideas, inspirar acciones, sugerir nuevas formas de crear ciudades y comunidades adaptadas a las personas mayores y trazar un rumbo audaz para el futuro.

La cocreación sigue siendo el núcleo del movimiento en favor de las personas mayores. Encontrar soluciones locales a las necesidades locales también requiere una colaboración significativa entre todos los sectores. Al imaginar los próximos 15 años, debemos reflexionar y renovar lo que significa ser amigable con las personas mayores. En ese sentido, el 3.er Congreso Mundial será más que una reunión, será una oportunidad única para que esta comunidad global aprenda del pasado, adopte la innovación y se comprometa con una visión renovada de las ciudades y comunidades que empoderan a las personas de todas las edades para prosperar. Este congreso de tres días tiene como objetivo:

  1. Celebrar los avances y aprender de la experiencia: reflexionar sobre los logros del movimiento en favor de las personas mayores en los últimos 15 años, destacando los principales éxitos y las lecciones aprendidas para marcar el camino a seguir.

  2. Fomentar las conexiones e inspirar la acción: reunir a personas e instituciones para intercambiar ideas, mostrar iniciativas y prácticas impactantes en todos los ámbitos relacionados con la edad, a nivel local, nacional y mundial, pero también en el ámbito académico y empresarial.

  3. Configure el futuro de las ciudades y comunidades amigables: colabore en la definición de una visión audaz para el futuro, incorporando las prioridades emergentes e identificando las medidas concretas necesarias para integrar y acelerar las políticas, prácticas, financiación e investigación amigables con las personas mayores en todo el mundo.